martes, 29 de abril de 2014

Ultreya de Pascua 2014 en la Iglesia parroquial de San Ignacio de Loyola

Algunos cursillistas en la entrada de la parroquia.

Como ya habían compartido nuestros presidente y consiliario diocesanos, Fernando Parra Martín y el padre Eduardo M. Clemens, en este tiempo de Pascua y tal y como el Papa Francisco nos había animado al decir que imitar a Cristo significa buscar a los demás y no tener miedo de ir a la periferia con Jesús, a partir de esta premisa, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Sevilla salimos a la calle a encontrarnos con nuestros hermanos; en este caso, celebrando una de las ultreyas más significativas del curso pastoral fuera de nuestra casa.

Feligreses y cursillistas durante la Eucaristía.

El lunes 28 de abril celebramos la Ultreya de Pascua en la Iglesia parroquial de San Ignacio de Loyola (Avda. Pedro Romero, arciprestazgo de San Pablo, vicaría II), cuyas labores pastorales están encomendadas a la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos (también conocida como Orden Trinitaria o, sencillamente, Trinitarios. Comenzamos a las 20:30, para terminar a las 22:00; participamos de la celebración junto a los feligreses, tanto miembros del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, como cursillistas, familiares y simpatizantes.

Sacerdotes que concelebraron.
La Eucaristía fue presidida por el párroco anfitrión, don Vicente Benito Burgos, y concelebrada por los padres don Aurelio y don Ángel Luis, a quienes acompañaron otro párroco vecino y cercano al Movimiento de Cursillos, don Joaquín Lozano Izquierdo, y nuestro consiliario diocesano, don Eduardo M. Clemens. El grupo de cursillistas parroquial fue quien promovió, organizó, preparó todo este evento, ya que como además indicó su párroco tras la lectura del Evangelio, desde el principio estuvieron plenamente integrados en la comunidad, participando activamente de los Sacramentos, orando, ayudando en las labores pastorales y parroquiales, mientras se reunían para profundizar en su conocimiento de Cristo y en su formación como grupo.

En su homilía, don Vicente comenzó pidiendo por el alma de Joaquín López, cursillista y padre y abuelo de cursillistas, fallecido en el mismo día, e indicó que es necesario morir para resucitar, como hizo el propio Cristo. A continuación, compartió con todos los presentes la importancia del sacramento trinitario de la Eucaristía, que es sacramento del Espíritu, que junto con la Confirmación nos revela Trinidad: A través del Hijo, recibimos al Padre y al propio Espíritu Santo. La Eucaristía parte del Padre que nos da a su Hijo.

Y es que el Misterio eucarístico debe ser fuente de vida para los cristianos y para la Iglesia; la Eucaristía es el centro y el culmen de toda la Iglesia. Y en estas fechas, el cirio pascual comporta la presencia de Cristo resucitado.

A continuación, el padre Eduardo también compartió su testimonio de lo que había vivido para asistir las últimas horas de Joaquín López, para compartir las palabras del Papa Francisco por las que nos invita a salir a la calle y a las periferias, expresando la felicidad de todo el Movimiento de Cursillos de Cristiandad por estar compartiendo la Eucaristía en la Parroquia de San Ignacio de Loyola. Así dio paso a los testimonios, de los cuales reflejamos algunas ideas y frases a continuación.

Casimiro, nuestro vicepresidente diocesano, compartió la experiencia vivida durante los días de la Semana Santa de 2014, en la Pascua de la Familia, celebrada en Madrid, con su esposa y sus hijos. El Jueves Santo reflexionaron sobre cómo se entrega el Señor a nosotros, su Iglesia, para así también plantearse cómo se ama, cómo se entrega, cada persona a su esposa o esposo. El Viernes Santo se profundizó en cómo hay personas que tienen cruces mayores que las propias, que son cruces con mayúsculas y verdaderas; y aun así, saben darle sentido. El Sábado Santo fue el día de ausencia del Señor, para darse cuenta de que también está la necesidad de esa ausencia para darnos cuenta de cuánto le necesitamos. Y el Domingo fue el día de Cristo resucitado y de compartir el deber de anunciarlo, que es un Cristo con llagas por lo que ha sufrido y quiere que no nos olvidemos de aquello.

El joven cursillista José Manuel nos explicó cómo ha vivido dos Cuaresmas y está viviendo dos Pascuas en el presente año, a través de una intervención quirúrgica complicada y de la Liturgia. Pero es capaz de tener muy presente en su vida que todo puede hacerlo porque confía en Dios.
 
Perspectiva general del interior del templo.
Leonardo, feligrés anfitrión y cursillista, explicó que él participó del Cursillo de Cristiandad hace 52 ó 53 años, cuando lo único que había hecho en la Iglesia era estar bautizado. Contó la anécdota de que se llevó su dominó al Cursillo, pensando que se le podía dedicar mucho tiempo y, como conclusión de todos estos años desde entonces, dijo que aún sigue intentando seguir a Cristo.

José Luis, también feligrés anfitrión y cursillista, indicó que él fue de los ocho primeros feligreses de la parroquia que fue al Cursillo de Cristiandad, cuando tenía 29 años, y que todos los que fueron en aquella ocasión y en posteriores, siempre estaban en todas las labores y actividades pastorales y parroquiales y que siempre había al menos uno de ellos en los eventos del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Sevilla. Desde 1958, siempre ha habido personas cursillistas integradas en la parroquia.

Por último, una religiosa comentó que había vivido la experiencia del Cursillo de Cristiandad en Soria y que allí hizo suya la expresión: "Hay que ver a Cristo como si fuera un libro abierto", algo que ha podido comprobar con sus vivencias en nuestra tierra.
 
Cursillistas durante la ultreya, con nuestro presidente diocesano, F. Parra.

Aprovechamos la ocasión para celebrar la alegría por la Resurrección del Señor, compartiendo la Eucaristía con testimonios y, a continuación, tener un rato de convivencia juntos con la comunidad anfitriona, en un pequeño ágape dentro de las instalaciones parroquiales.

Inicio de obras De Colores


jueves, 24 de abril de 2014

Ultreya de Pascua, lunes 28 de abril

En este tiempo de Pascua, y tal como el Papa Francisco nos animó cuando nos dijo que imitar a Cristo significa ir a buscar a los demás y no tener miedo de ir a la periferia con Jesús. Ahora nosotros, salimos a la calle a encontrarnos con nuestros hermanos, celebrando una Ultreya fuera de nuestra casa:
El lunes día 28 de abril se celebrará, Dios mediante, la Ultreya de Pascua,  que tendrá lugar en la Parroquia de San Ignacio de Loyola del Polígono San Pablo (Avda. Pedro Romero, 4), a las 20.30h de la tarde, siendo buena ocasión para celebrar la alegría por la Resurrección del Señor con un rato de convivencia juntos y compartiendo unas tapas con lo que cada uno lleve. Las bebidas las pondrá el secretariado. 

Se puede ir en BUS 
LINEA 21 DESDE PRADO DE SAN SEBASTIAN 
LINEA B3 DESDE NERVION PLAZA 
Os esperamos, DE COLORES!
Ubicación de la Iglesia parroquial de San Ignacio de Loyola:


lunes, 21 de abril de 2014

Jornada de Puertas Abiertas y vigilia de oración en el Seminario Menor de Sevilla, 25 de abril


El próximo viernes 25 de abril de 2014, como cada año, tendrá lugar la Jornada de Puertas Abiertas en el Seminario Menor Nuestra Señora del Buen Aire y San Isidoro de Sevilla, situado en la calle Mayor S/N, de la localidad de San Juan de Aznalfarache, entre la casa de ejercicios Betania y el colegio Santa Teresa de Jesús.

Dicha jornada comienza a las 18:00 horas con una visita guiada por las instalaciones del Seminario y el recinto monumental al Sagrado Corazón de Jesús, donde a las 20 horas se celebrará una vigilia de oración por las vocaciones con la presencia del cantaautor cristiano Jesús Cabello.



La capilla del Perdón, en el interior de la casa del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Sevilla y también dentro del recinto monumental al Sagrado Corazón, permanecerá abierta durante el periodo de la Jornada de Puertas Abiertas (de 18:00 a 20:00), para quien quiera conocerla y orar unos instantes en el templo.


Desde el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Sevilla queremos expresar nuestro afecto por nuestros vecinos del Seminario Menor y nuestra unión en la oración con todos los seminaristas y sus formadores. Que el Señor nos bendiga e ilumine a todos con mucha fuerza.

miércoles, 9 de abril de 2014

Más fuerte que el destimo 37 vidas (testimonio de encuentros de juventud)


Un mes. Eso es lo que ha bastado para que nuestras vidas cambiasen, tiempo que ha transcurrido entre una foto y otra. Llegamos perdidos, buscando algo en nuestras vidas, algo que le diese sentido. Dos días bastaron para cambiar poner patas arriba nuestras vidas. Nosotros habíamos cambiado pero el mundo seguía ahí fuera, intacto y frío. El miedo que sientes al llegar no es comparable con la sensación de impotencia de cuando sales. Intentas cambiar las cosas y lo único que consigues es chocarte contra miles de muros. Pero, si no das el primer paso nunca podrás seguir el camino.

Os presento a mi familia: 37 personas cada una de ellas diferentes y únicas, pero todas ellas imprescindibles y juntos lograremos alcanzar  nuestros objetivos


Para quien no crea, una imagen vale mas que mil palabras y la diferencia entre ambas es la confianza que evidencia que todo es gracias a Él...
  

Extraído del blog:

Los encuentros de juventud se preparan para los jóvenes entre 17 y 21 años,
con testimonios, experiencias y vivencias preparados para estas edades.

martes, 1 de abril de 2014

Lo compartido en la Ultreya de Cuaresma 2014

El lunes 31 de marzo celebramos la Ultreya (Eucaristía + testimonios) de Cuaresma en la casa del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Sevilla en San Juan de Aznalfararache. Aunque previamente, en este año 2014, ya se celebró la de enero por la festividad especial de la conversión de San Pablo, con Rosario previo, esta nueva convocatoria tuvo una connotación muy especial, pues ya el Señor vuelve a estar de nuevo permanentemente presente en la Capilla del Perdón, inserta en las instalaciones de la casa, dentro del recinto monumental al Sagrado Corazón de Jesús,

Junto a este importante hecho de dar vida al templo como Casa de Dios verdaderamente, también tuvimos la alegría de que la ceremonia fuera concelebrada por dos sacerdotes: Nuestro viceconsiliario diocesano, D. Antonio Mellet Márquez, acompañado por D. José Joaquín Sierra Silva, párroco de Santa María de las Nieves (Villanueva del Ariscal). D. Antonio presentó a su compañero a quien conoce plenamente pues ambos fueron ordenados juntos en el año 2000; a continuación, D. José Sierra recordaba que su Cursillo lo realizó en marzo de 1980.


Tras la lectura del Evangelio, el coordinador del último Cursillo de Cristiandad (Nº 726 de Sevilla, del 14 al 16 de marzo), pidió a quienes a los presentes en la asamblea, que quienes habían participado del mismo se pusieran en pie para ser presentados ante la comunidad. Tras lo cual, varios de ellos dieron su testimonio. Comenzaron Pedro y Carmen, un matrimonio que expuso que el Cursillo de Cristiandad de esta Cuaresma supuso un cambio radical en sus vidas. Aunque comenzaron aquel fin de semana con dudas, ahora les dan las gracias a Dios por los 39 nuevos amigos que pudieron conocer, que son más que familia y a quienes les parece que conocen de hace muchos años. Aunque el más importante de todos ellos es Jesús, de quien ahora hablan con mucha alegría, pues les aporta felicidad, paz... Ahora que cuentan con este amigo, las cosas de la vida que parecían no tener importancia, han pasado a tenerla. Ven la vida de diferente manera.

Eva, que también vivió la experiencia del último Cursillo de Cristiandad, reconoció que va viendo la luz como el ciego cuando le ponen el barro, según se recoge en los Evangelios. Necesita tiempo para encontrar a Jesús y siente que tiene que aprender mucho, aunque con la ayuda de los demás, de los que vivieron el Cursillo con ella y de otras personas, sabe que se puede. Indicó que fue al Cursillo porque sintió que el Señor se lo pidió.

Para el Cursillo de Cristiandad Nº 726 también llamaron a Leonor y se lo tomó como un regalo poder participar de esta experiencia de fe; sentía que Dios tenía sorpresa para ella en ese Cursillo. Expresó que Dios enseña las cosas en su tiempo y que, cuando volvió a casa, vio que Dios quería que confiara y que no siempre tiene por qué haber signos de lo que quiere de ella; a veces en la vida, hay que sembrar y no recoger. Se lleva un compromiso con ella: Quiere que Cristo cuenta con ella, pero le vaya bien o mal, ella cuenta con Él.

Begoña, que compartió el Encuentro de Juventud Nº 133 de Sevilla (de los días 8 y 9 de marzo), mostró que se dio cuenta de que tenía que cambiar muchas cosas en su vida, que su Cuaresma comenzó en aquel fin de semana, que también le supuso un cambio radical en su vida, en su relación con sus amigos, con Dios y con una seguridad que antes no tenía. A pesar de estar en catequesis de Confirmación, estaba un poco "alejadilla" de la práctica plena de la fe y ahora ve a Dios en muchos momentos de su vida. Tiene fe, confianza, tranquilidad, paz... Se confirmó el viernes pasado y para ella fue un sí con mayúsculas, llorando de alegría al decirle sí a Jesús. Si la Cuaresma es cambio, ella reconoce que la está viviendo; los problemas los afronta de otra manera, con otra fuerza, con otra esperanza, gracias a que ha entendido que "Cristo y tú, mayoría aplastante".



D. Antonio Mellet pidió a D. José Sierra que nos dirigiera unas palabras y este compartió su testimonio de vida: Cuando hizo el Cursillo de Cristiandad sólo eran para hombres o mujeres y sintió que le hizo mucha mella en su vida. Además, toda su familia eran cursillistas, es decir, habían vivido la experiencia de este fin de semana de encuentro con uno mismo, con los demás y con el Señor. Terminó su Cursillo un 19 de marzo, salió muy lleno, entusiasmado como Begoña y se metió más en su parroquia, pero después de un tiempo, notó cómo se apartó un poco, "se cerró su paraguas" (le afectaban más las cosas de la vida y se dejó llevar más por lo mundano). Pero le invitaron a unos ejercicios espirituales y recordó lo vivido en el Cursillo y gracias a todo aquello es sacerdote desde hace 14 años y es que antes no era feliz, a pesar de tener un trabajo y una posición social. Recientemente, el Papa Francisco nos ha indicado que tenemos que callejear, tanto curas como laicos, por lo que todos estamos llamados a dar testimonio.

El propio D. Antonio Mellet nos explicó a continuación que, cuando hablamos de Cuaresma, la definimos con palabras como conversión, cambio, sacrificio, tiempo penitencial... Es como si nos fastidiara la vida y, sin embargo, este es un tiempo de alegría, pues es cuando vemos el final del camino: El encuentro con Jesucristo resucitado. Así es como podemos aspirar a llevar una vida nueva.

Tanto en el Cursillo de Cristiandad como en la Cuaresma nos encontramos con Cristo y aprendemos lo necesitados que estamos de Él. Así tenemos el ejemplo de nuestro patrón San Pablo, el hombre que aprendió a verlo todo de una manera distinta. En nuestro caso, como cursillistas, el compromiso que tenemos con Jesús es llevar a los demás el Reino de Dios, por lo que se hace muy importante el acompañamiento de las personas que van al Cursillo. Jesús es el propio ejemplo de Quien nunca nos abandona.

La Cuaresma es un camino que hay que andar y en el que hay que mirar lo que nos obstaculiza y nos separa de Cristo, dejándonos hacer por el Espíritu Santo, para que así nos llegue la luz para poder cambiar. En Cuaresma, nos encontramos con Cristo, el Señor sale a nuestro encuentro.

Nuestra conversión es permanecer en la fidelidad al Señor, enamorándonos cada día más de Dios y quitar todo lo que nos sobra. Cuando el Espíritu Santo quita todo eso que sobra de uno, comienza una vida nueva; el Espíritu Santo obra en ti y así se puede dar fruto. De esta forma, es como podemos salir de la Cuaresma, del Cursillo de Cristiandad y hasta de la ultreya convertidos, para actuar concretamente: en la oración, creyendo en la Palabra de Dios, aunque en ese preciso no entendamos lo que Dios quiere de nosotros; con la Eucaristía, pilar de nuestra espiritualidad, para alimentarnos, junto a la reconciliación; y la caridad para compartir, lo que nos distingue a los cristianos.


Tras la comunión, Antonio G. recordó que al dejar el Santísimo de nuevo en el Sagrario de forma permanente, el templo cobra vida con la presencia del Cuerpo de Cristo nuevamente aquí. Y es que la imagen del Cristo del Perdón que hay sobre el Sagrario, al igual que este, han sido testigos mudos de muchas curaciones de ceguera, como el Bartimeo del Evangelio. Y este suelo del presbiterio ha recogido muchas lágrimas de arrepentimiento y de alegría, sostén de rodillas postradas en oración y adoración ante el Sagrario de este templo. Y es que el valor sentimental de esta capilla es algo más que el apego a unas tradiciones o a un lugar de memoria de San Juan; es algo vivo que puede ser aliento de nuestra fe y seguimiento de Cristo.

Emilio L. comunicó la proximidad de la Fiesta Campera del Movimiento de Cursillos de Cristiandad (sábado 26 de abril de 2014, en la finca La Lapa de Guillena), animándonos a los presentes a participar y a invitar a otros de este día compartido de alegría y de agradable encuentro con amigos. Francisco J. compartió la agradable experiencia que supuso presenciar el pasado domingo la III Exaltación de la Semana Santa del Distrito Macarena de Sevilla y contó el detalle de que la señora delegada del distrito, Dª Evelia Rincón, tras haber cogido la Cruz del Cursillo (minuto 71 del enlace abajo indicado), dijo que se quería quedar con ella; sin embargo, se le ofreció el Cursillo de mayo para que ella tuviera la suya propia.


Por último, Fernando Parra, presidente diocesano del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Sevilla, comunicó que este jueves, en el presente curso del Seminario de Estudios Laicales, intervendrá D. Álvaro Martínez, nuestro presidente nacional (ver enlaces a continuación para mayor información). También indicó que la Ultreya de Pascua, gran celebración para los cursillistas, será en la Iglesia parroquial de San Ignacio, en el Polígono San Pablo, que será organizada por el grupo de cursillistas de aquella comunidad.



NOTA: Muchas gracias por la colaboración para recoger estos testimonios de Isabel O. y también de Irene G.