lunes, 28 de enero de 2013

Testimonios tras el Cursillo de Cristiandad 717 de Sevilla


Algunas frases e ideas de los testimonios de las personas que han participado en el Cursillo de Cristiandad Nº 717 de Sevilla.

Hombre: Soy una persona tímida, pero en este Cursillo de Cristiandad, me he vuelto parlanchín. Toda mi vida he sido creyente, pero no se lo mostraba a los demás; y también le he pedido a Dios en mi vida, pero los demás no me veían hacerlo. Vivo bien, pero en mi vida las cosas no funcionaban, pues buscaba algo más y aquí lo he encontrado. Además, he encontrado a unas personas, que más que compañeros, son para mí como hermanos. A partir de ahora, intentaré llevar bien a mi familia y ayudar a los demás.

Hombre: Me llevo muchísima fuerza para el tercer día tras este fin de semana, pues no debemos salir de este tercer día, que es donde está el encanto.

Hombre: Yo he venido al Cursillo de Cristiandad "a empujones" y todo lo que he vivido me ha reblandecido el corazón. Espero poder seguir creciendo espiritualmente.

Mujer: Quería hacer el Cursillo de Cristiandad desde hace años. Me habían trasplantado la médula y, en aquellos momentos, me acerqué aún más al Señor. Esta experiencia ha sido muy enriquecedora y le pediré a todo el mundo que la viva.

Miguel Ángel: Soy arquitecto y, probablemente, en los próximos meses, me vaya a trabajar fuera de España. Toda mi vida, mi familia me enseñó valores cristianos y venía al Cursillo de Cristiandad para cerrar una etapa de mi vida y he venido acompañado con mi novia. En este fin de semana, he recibido ganas y fuerzas para comerme el mundo llevando a Dios dentro de mí.

Nieves: He venido al Cursillo de Cristiandad con mi novio y lo hacía con miedo. Este fin de semana ha sido una ayuda para darme fortaleza, para seguir adelante y para asentar la vida en común con mi novio.

Alberto: Si digo lo que he vivido en este fin de semana, me dirán que soy tonto, pues me han contado rollos y he salido llorando. Venía el viernes supernervioso pensando qué me iba a encontrar y me he encontrado las piezas para seguir adelante. El Señor es grande y hace cosas grandes por nosotros y, ahora, debemos salir a contarlo a los demás.

Fran B.: He querido ser coherente con mis palabras, pues hace unos meses dije que quería "afilar el hacha". Soy repetidor en el Cursillo de Cristiandad, pues lo hice hace más de 20 años. Yo pensaba que sabía adónde venía y lo hacía sobrado y vanidoso... Pero "me ha llovido por todos lados", me voy "con las pilas cargadas" y sigo adelante.

Juan Carlos: Ha sido un fin de semana duro y bonito. Por dentro, venía negro, sucio, muy mal. La primera noche del Cursillo de Cristiandad me preguntaba qué hacía aquí y durante el sábado me emocioné y fue algo increíble, pues no me esperaba que el Señor me llamara de una forma tan directa. He llorado con sentimiento y todos nos hemos hecho uno. Pido una oración por nuestra compañera Regina.

José Luis: Vine al Cursillo de Cristiandad con mi mujer, sin saber absolutamente nada de qué se hacía aquí y ha sido una bonita experiencia. Hacía tiempo que el Señor nos hablaba y me voy lleno de amor. He pasado un fin de semana estupendo.

Mujer: Vine con Orfidal, con pastillas y me decían que esta experiencia podría resultar sanativa. Además, vine por una apuesta, por la que si el Cursillo de Cristiandad no me gustaba, me limpiarían la casa... Pero reconozco que he perdido la apuesta. Me he encontrado con la fe que tenía y que no practicaba. Quiero poner a Dios en el centro de mi vida y lo conseguiré.

Hombre: Yo hice Cursillos hace 31 años, pero me había dejado. Me olvidé de Dios y de todo, y me sentía vacío y agarrotado. Y mi gente cercana lo pasaba mal por mi culpa. Pero me he encontrado con que Dios perdona y da ánimos para comenzar de nuevo. Mi esposa fue un regalo de Dios y, a veces, no sabe uno apreciar las cosas. No permitiré que la sonrisa de mi esposa desaparezca hasta que me muera.

Leo: Venía con los "cristales sucios" y me voy con los "cristales limpios" y con lo que limpiarlos. Quiero volver a casa pronto porque ansío verles.

Lola: El Cursillo de Cristiandad ha sido una experiencia maravillosa; he aprendido mucho. Yo vine porque un amigo mío también lo había hecho y ha progresado mucho en su fe. Estoy muy contenta.

Amalia: He venido al Cursillo de Cristiandad con mi esposo; no conocía a Dios y venía con un nudo. En este fin de semana, he tomado mi Primera Comunión.

Antonio: Vine al Cursillo de Cristiandad por mi hija y su novio, engañado totalmente. Ha sido una experiencia muy bonita, aunque me ha costado vivirla. Me llevo una gran familia.

Mujer: Llevaba mucho tiempo queriendo hacer un Cursillo de Cristiandad y, aunque, tenía a Dios en mi vida, ahora que conozco esta experiencia, voy a invitar a otras personas a hacerlo. Vuelvo a mi vida más llena de Dios y he aprendido mucho.

Regina: Venía muerta al Cursillo de Cristiandad. Sabía que Dios me quería, pero no tanto. He llorado mucho durante este fin de semana. Venía a encontrarme con la Virgen María en estos tres días, pues la tenía olvidada. Yo, al rezar, sólo pensaba en el Espíritu Santo y aquí he sabido más de Él, de Jesucristo y de Dios. Y además, me he reconciliado con el Sagrario; nunca le había hablado al Sagrario, aun sabiendo que ahí está el Señor. Me he confesado y, aunque hacía mucho tiempo que no comulgaba, en el este Cursillo lo he hecho dos veces. Son muchas cosas las que he vivido y me voy menos muerta.

Hombre: Llegué el viernes sin saber qué pintaba aquí. Esto es algo grande y he recibido muchos regalos. Gracias.

Fran: Quiero dar las gracias a los amigos que me han traído al Cursillo de Cristiandad. Esto es el comienzo de algo grande.

Tere: He venido por mi hija y su novio. He vivido una experiencia inolvidable y me voy con el corazón lleno de Dios. Quiero practicar en mi vida lo que he vivido aquí.

Rosa Mari: No tengo quejas de la vida, pero notaba que me faltaba algo. Mi familia me empujó a venir sin saber qué era esto y yo creía que no me aportaría nada. Me identifico con lo que he vivido, y me voy contenta y nerviosa por si podré poner en práctica todo lo vivido.