lunes, 14 de enero de 2013

¿Qué le pasa al hombre con el hombre?, por Publio Escudero


¿QUÉ LE PASA AL HOMBRE CON EL HOMBRE?



Al hablar de la grandeza del hombre y de la mujer, es decir, de todo ser humano, suele decirse que el hombre es el ser superior de toda la creación, otros le llaman el rey de la creación porque tiene una inteligencia, una v voluntad, una libertad, una responsabilidad y una capacidad de amar que no tienen las otras criaturas del mundo visible.

Y es que abriendo las primeras paginas del Génesis (1, 26-30) nos encontramos con que: “El hombre fue creado por Dios a su imagen”.


Y también sabemos porque nos lo revelo el mismo Jesús que Dios no solamente es su Padre, sino que también es nuestro Padre. Escuchemos lo que Jesús, ya Resucitado dijo a Magdalena: “Ve y di a mis hermanos que subo a mi Padre que también es vuestro Padre” (Juan, 20; 17). Dios, Padre de todos los hombres y por tanto hijos de Dios en el Hijo, participando de su propia vida y de su propio amor; y por tanto, todos hermanos, todos lamisma dignidad, todos iguales.

La paternidad universal de Dios es el fundamento de la dignidad y de la grandeza de todo ser humano y del carácter sagrado de su vida, y por tanto, de su inviolabilidad.

De todo esto se deduce claramente que la grandeza del ser humano noesta en el color de la piel: ser blanco o ser negro. Sin embargo, si recorremos la historia, el blanco ha visto y ha tratado al negro como si fuera un ser inferior durante siglos. Recordemos aquí el discurso de Martin Luther King de 1963, de gran trascendencia histórica, con ocasión de la gran manifestación negra por las avenidas de Washington y también su famosa carta: “yo tuve y yo tengo un sueño”. ¡Cuánto camino se ha recorrido para admitir la “igualdad” entre blancos y negros! Quien le iba a decir a Martin Luther King que a los 37 años de su famoso discurso y a los 32 de su asesinato un hombre negro iba a ser Secretario de Estado de los Estados Unidos en 2001: Colin Powell. Y en el mismo año un obispo negro iba a ser presidente de la conferencia episcopal de los Estados Unidos: Wilton Gregory. Y en 2005 una mujer negra: Condoleezza Rice, iba a ser también Secretaria de Estado del mismo país. Y finalmente el presidente actual:Obama.

Quiero recordar en este momento que fue Napoleón el que dijo: “tengo miedo al hombre de una sola idea”. Luther King, una sola idea, la igualdad entre los blancos y los negros.

La dignidad del ser humano tampoco esta en el sexo: ser barón o mujer. El barón no es superior a la mujer sino iguales en dignidad, aunque distintos y complementarios. Así nos lo dice la Palabra de Dios: “Y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó, barón y mujer los creo”. En este aspecto también se ha avanzado mucho en las últimas décadas. En otro momento ya reflexionaremos más ampliamente sobre este tema.

Tampoco la dignidad, mayor o menor, radica en la edad que uno tiene, sino que todos los seres humanos tienen la misma dignidad desde su concepción hasta su muerte natural. Sin embargo, en nuestra sociedad materialista y laicista, no se considera así sino que es despreciada la vida delno nacido y del anciano y esta sufriendo ataques permanentes y crecientes a su dignidad, a su vida y a sus derechos fundamentales.

Al no nacido se le quiere negar el derecho a nacer, el derecho a vivir.
Queremos recordar aquí las palabras del gran pensador Julián Marías: “la aceptación social del aborto es, sin excepción, lo mas grave que ha acontecido en el siglo XX”.

Y al anciano se le va considerando cada día mas como un ser ya inútil e improductivo, o como una “carga” y un “estorbo” para la felicidad y el bienestar de los fuertes.

Tampoco la dignidad de la persona humana se fundamenta en el dineroy en el poder que uno tiene, aunque, como estamos viendo en esta sociedad haya una muchedumbre de rodillas ante el poder para asegurarse el “pesebre”, caiga quien caiga, que siempre son los mismos: los mas pobres y los mas desprotegidos.

El hombre es la única criatura terrestre a la que Dios ha amado por si misma”, nos dice el Concilio Vaticano II; porque el hombre ha sido creado a imagen de Dios. El hombre es un fin en si mismo, por eso jamás puede ser considerado ni tratado como un medio del que se dispone para conseguir otros fines.

El hombre no es una maquina de producir y consumir, aunque a veces le veamos y tratemos como si fuera una maquina. El ser humano no es unacosa que se consigue y se posee y se utiliza y se dispone de ella de distintas maneras y con distintos fines, que tu mismo y yo estamos viendo y oyendo todos los días. Tampoco son, tanto el barón como la mujer, un objetoaunque a muchos se les trate y se les contrate y se les utilice como “adorno” y como “reclamo”, o como “vitrina” o “escaparate” de exposición.

El ser humano siempre es ALGUIEN, nunca es ALGO.

El ser humano nunca es un objeto que se coge, que se usa, que se utiliza y se tira como una servilleta de papel. Ni el ser humano es un objeto de placer, ni mucho menos un objeto de consumo que es el colmo de la degradación. Ningún ser humano puede ser objeto de “trafico”, sobre todo las mujeres y niños para una explotación sexual. Todo esto son síntomas propios de una sociedad hedonista, degradada y decadente. Tú y yo vivimos en esta sociedad, formamos parte de ella y nosotros, tú y yo ¿Qué estamos haciendo?

Lo más preocupante es que asistimos al espectáculo de una sociedadanestesiada y conformista.

Ya es hora de despertar”, nos dice Dios a ti y a mi.

¿QUE LE PASA AL HOMBRE CON EL HOMBRE? ¿NO SERA QUE EL HOMBRE NO ES CONSCIENTE DE SU PROPIA DIGNIDAD Y NO ACABA DE RECONOCER LA DIGNIDAD DEL OTRO?

Reflexionemos, por lo menos tú y yo, sobre la dignidad de la persona humana y nuestra escala de valores y difundamos con valentía el pensamiento cristiano en este “Año de la Fe”.
  
  
Seguiremos reflexionando.

Con el cariño de PUBLIO ESCUDERO
(sacerdote).