domingo, 25 de noviembre de 2012

Testimonios del Cursillo de Cristiandad, Nº 715


Recopilación de testimonios de los participantes en el Cursillo de Cristiandad Nº 715, celebrado del 9 al 11 de noviembre de 2012:

- Aunque llevo 20 años dando gracias a Dios por el hijo que tengo, que fue quien me ha invitado a participar de este Cursillo de Cristiandad, hoy, al cabo de estos 20 años, le doy gracias a mi hijo por haberme acercado a Dios en estos días del Cursillo de Cristiandad.

- Antes del Cursillo de Cristiandad, varias personas me decían que iban a orar por mí. Soy maestro y pensaba que venía a estar con un íntimo amigo, pero con incertidumbre sobre qué iba a vivir. Ahora, me toca reflexionar y trabajar sobre lo vivido.

- Azahara: Me ha costado mucho venir siendo mis padres cursillistas, pero hace unos días, vi el folleto del Cursillo de Cristiandad y me hizo llegar ilusionada. Recibí una cosa enorme durante estos días y me llevo mucha felicidad, aparte de sentirme encantada. Jesús es un fenómeno.

- Patricia: Aunque he venido por la invitación de un matrimonio de personas amigas, estuve a punto de no venir al final. Estoy aquí por Dios y también, por mi padre, que fue cursillista; he venido por todos ellos y me alegro mucho. Me voy con fuerzas y quiero hacer cosas nuevas. Animaré a otras personas para que vivan el Cursillo de Cristiandad.


- Me costó decidirme a venir, pero he descubierto que antes no había hecho nada como esto antes. Ha valido la pena venir, pues vivir el Cursillo de Cristiandad es lo más bonito que te puede pasar. No puedes explicarlo; tienes que vivirlo. Señor, te quiero.

- Aurora: Vine por mi cuñado y me voy muy contenta.

- Venancia: Es mi primer Cursillo de Cristiandad y me animaron a venir dos amigos. Yo me creía que tenía muchos problemas en mi vida y vuelvo contenta al día a día. Le doy las gracias a Dios.

- Carmen: Me trajo mi marido que también ha hecho el Cursillo de Cristiandad. Creía que era un curso más y, sin embargo, me he dado cuenta de que no conocía a Dios. quiero seguir conociéndole.

- Manuel: Dios se ha servido de mi formador para que esté aquí y ahora le aprecio más. Salgo con el convencimiento de que Dios me quiere donde estoy y de que Él quiere mi vocación.

- Plácido: Vine también por mi formador. Mi padre falleció en septiembre y venía triste, sin ilusiones. Ahora, me siento más curado y recuperado, con más Amor de Dios.

- Miguel: Vine por mi párroco y he venido para aprender a vivir en comunidad y en pareja, con mi esposa. Me voy pleno y con un nuevo conocimiento de Dios, además de con miedo por todo lo que tengo que enfrentar, pero con esperanza por todo lo que voy a conseguir.

- Adrián: Les doy las gracias a todos mis compañeros, porque me voy feliz.

- Diego: Venía al Cursillo de Cristiandad temeroso, con dudas y se me han aclarado todas. Me voy contento, alegre y dispuesto a enfrentar todo.

- Marina: Me llamaron para venir al Cursillo de Cristiandad. Ha sido una experiencia tremenda de encuentro con Dios, una experiencia extraordinaria e inexplicable.

- Álvaro: Me invitaron a venir mi madre y mis hermanos, porque yo lo necesitaba. Estoy divorciada y tengo una niña de nueve años. Necesitaba un parón en mi vida. El Cursillo de Cristiandad me ha servido para saber cómo seguir llevando adelante mi vida.

- Lola: Mis hermanas me volvieron a traer al Cursillo de Cristiandad, aunque ya lo había hecho hace muchos años. En mi comunidad parroquial me han encargado la Pastoral de la Salud y, entonces, decidí que tenía que volver a hacerlo. Me ha venido bien volver a crecer con Dios, pues así todo se puede llevar adelante. Es hacer de lo extraordinario, lo ordinario.

- Manuel: Me voy a casar en dos meses. Mi párroco me ofreció venir y le doy las gracias a Dios por esa invitación. Salgo del Cursillo de Cristiandad con un Padre en todo momento y para formar una familia verdadera, con valores cristianos.

- Mercedes (futura esposa de Manuel): Hasta el último día, me resistía a venir, porque creía que mis ideas no iban con el Cursillo. La noche del viernes, tras darme cuenta de que había abandonado a Dios, me alegré de haberle recuperado en mi vida. Me voy contenta y con muchas ideas.

- Ramón: Me siento afortunado de vivir esta experiencia tan intensa; ni una película de Hitchcock lo igualaría. Me voy con mucho cariño y afecto.