domingo, 25 de noviembre de 2012

Creo en Dios... Orientaciones de don Publio


CREO EN DIOS. PERO ¿EN QUÉ DIOS?


Moisés oyó la voz de Dios que le llamaba para una gran misión, Samuel también escuchó la voz de Dios en medio de la noche; escucharon su voz, escucharon la voz de Dios pero no vieron su rostro.

Con razón dice San Juan: “A Dios nadie le ha visto jamás pero el unigénito de Dios que está en el seno del Dios ha venido a contárnoslo todo” (Juan 1, 18).

Y en el evangelio de San Mateo nos dice Jesús: “el Padre me lo ha comunicado todo y por eso nadie conoce bien al Hijo sino el Padre y nadie conoce bien al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar” (Mateo: 11,27).

Pero ¿Quién es Jesús de verdad? El mismo Dios se encarga de darnos a conocer quien es verdaderamente quien es Jesús.


Cuando Jesús fue bautizado en el río Jordan se oyó la voz de Dios  que decía: “Este es mi hijo amado”.

Y estando en el Monte Tabor junto con Pedro, Juan y Santiago tiene lugar la transfiguración y se oyó la voz de Dios que decía: “Este es mi hijo, el amado, escuchadle” (Mateo 17, 5)

Como vemos el mismo Dios nos dice con toda claridad quien es Jesús y quien es Él. Directamente nos dice que Jesús es su Hijo e indirectamente nos esta diciendo que El es Padre.

Ahora escuchemos a Jesús que nos dice quien y como es Dios.

En un contexto histórico en el que vivió Jesús casi nadie se atrevía a pronunciar el nombre de Dios por espeto, aparece Jesús de Nazaret que tiene el atrevimiento y la osadía de llamar a Dios Padre, y no lo hace una sola vez por descuido, sino que refiriéndose a Dios, Jesús le llama Padre hasta 170 veces en los cuatro evangelios y en distintos momentos y circunstancias y además con distintitos acentos y matices y siempre con naturalidad, sencillez, confianza, cariño y ternura.

Ya sabíamos que Dios era Creador, clemente, misericordioso y compasivo, perono sabíamos que era Padre. Jesús está diciendo explícitamente que Dios es su Padre e implícitamente nos esta diciendo que El es el Hijo de Dios. Por eso los Judíos y sobre todo los Fariseos querían matarlo porque, además de violar el sábado, decía que: “Que Él era el Hijo de Dios y se hacia igual a Dios”.

Pero llama especialmente la atención la expresión nueva que utiliza Jesús hablando con su Padre en el huerto de los olivos, en aquellos momentos de sufrimientos. En esa circunstancia Jesús habla a su Padre con la palabra arameaAbba” que es la primera palabra que pronunciaban los niños cuando comenzaban a hablar. “Abba” es el equivalente a nuestro “papa” o “papi”. Jesús oraba así: “Abba, Tu lo puedes todo, aparta de mi este cáliz” (Marco, 14,36)

Un día Jesús quiso presentarnos la imagen del Padre con la entrañable parábola del Padre del hijo prodigo. Allí vemos como el hijo mas joven un día abandonó su casa y malbarató todo viviendo licenciosamente. Al final se arrepintió y volvió a su casa y dice Jesús: “Cuando todavía estaba lejos y su padre lo vio, se enterneció y echando a correr salió a su encuentro, se le echó al cuello y le cubrió de besos” y para manifestar su alegría organizó una fiesta.

Pero escuchemos a Jesús hablando con sus discípulos la ultima noche: “Yo os he hablado con comparaciones, pero ha llegado la hora en que ya no os hable con comparaciones sino que os hablare del Padre claramente. Y a continuación les dice: “Padre, yo he manifestado tu nombre a los que me diste……..” (Juan 17,6). Y después dice Jesús: “Padre, yo les he dadoa conocer tú nombre”.

¿Y que nombre nuevo es ese del que nos habla Jesús? Sin duda ninguna es el dePadre. Por qué no lees tú directamente y sosegadamente el Evangelio de San Juan 14-17 y veras como durante esa nochepronunció Jesús la palabra Padre más de veinte veces.

Pero aquí no termina la revelación del Dios Padre, sino que Jesús ya resucitado se aparece a María Magdalena y la dice: “Ve y di a mis hermanos que subo a mi Padre que también es vuestro Padre”.

Esta si que es una sorpresa y una buena noticia para el hombre. Luego el Padre de Jesús es también mi Padre, tu Padre, nuestro Padre.

Con razón cuando los discípulos dijeron a Jesús: “enséñanos a orar” Jesús les contesto: “cuando oréis decid: Padre nuestro………” pero aclaremos un poco las cosas. Jesús tiene con el Padre una relación única e incomunicable y cualitativamente distinta; Jesús es el Hijo de Dios por generación, nosotros por adopción. Jesús es el Hijo de Dios por naturaleza y nosotros por gracia, pero verdaderos hijos de Dios.

Escuchemos lo que nos dice San Juan: “Mirad hermanos que amor tan grande nos ha tenido Dios que no solamente nos llamamos hijos de Dios sino que somos verdaderos hijos de Dios” (1Juan 3) 

Hoy es muy frecuente en adultos y jóvenes la imagen de un Dios lejano que nos vigila, que nos controla, que noscastiga, imagen transmitida por los padres, maestros, catequistas, etc.…

¡Como contrastan estas imágenes de Dios con la que nos presenta Jesús: unDios Padre que ama con locura a sus hijos que aunque le abandonen Él les busca, lesesperase conmueve al ver de lejos a su hijo, va corriendo a su encuentro, le abraza y le cubre de besos y celebra con alegría una gran fiesta.

Recordemos que el único que conocebien al Padre es su Hijo y El mismo es laúnica imagen perfecta de Dios Padre. Por eso en la última cena cuando Felipe le dice a Jesús muéstranos al Padre, Jesús le dice: “Felipe, el que me ha visto a mi ha visto al Padre” (Juan 14)

Si queremos tener una imagenverdadera de Dios, ahí la tenemos en Jesús de Nazaret, ya que El es la “imagen visible del Dios invisible” y El es el rostro único del Dios revelado.

En esta Año de la Fe, tenemos que eliminar todas las falsas imágenes que nos han hecho de Dios y cambiarla por la única imagen que tenemos de Dios que es Jesús. 

¿Cuántas veces has rezado y recitado el Padre Nuestro desde niño? Coge una cuartilla en blanco y un lápiz y escribe cuantas.

¿Cuántas veces has llamado a Diospadre o papá y has hablado con Él? Habla con Él directamente ya, como Jesús:Padre, gracias, Papá perdóname, Padreéchame una mano, Papá yo creo que Tu eres mi PadrePadre yo creo pero aumenta mi fe. Y todo esto con sencillez, naturalidad, cariño, ternura y alegría de verdadero hijo.    


Seguiremos reflexionando.

Con el cariño de PUBLIO ESCUDERO