viernes, 9 de marzo de 2012

El reto de la nueva evangelización, por monseñor Rino Fisichella


Monseñor Rino Fisichella estuvo en Sevilla y dio una conferencia sobre algo en la que el MCC está completamente implicado. Es curioso y a la vez alentador comprobar que las líneas generales que expuso coinciden con los planteamientos que Cursillos desarrolla.

A continuación exponemos un extracto de la persona más autorizada en nuestra Iglesia para hablar de Nueva Evangelización, por algo es el  Prefecto del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización.


EL RETO DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Mons. Rino Fisichella

¿Qué entendemos por Nueva Evangelización?

No es algo nuevo, sino que responde al mandato del Evangelio. La misión siempre es la misma, no responde por tanto a meras exigencias sociológicas. La Iglesia comprende la necesidad de la NE sin la cual no estaría obedeciendo el mandato del Señor.


Además de proclamar y enseñar, aparece el verbo “Evangelizar” como acción de Jesús.

Nueva Evangelización expresa la idea de anunciar  un mensaje con alegría:
Por ejemplo el nacimiento de un hijo o la victoria en una batalla.

Sin embargo el sentido religioso aparece en el Antiguo Testamento en el libro de Isaías (52,7):
Qué hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz, del que trae las buenas nuevas de gozo, del que anuncia la salvación, y dice a Sion: Tu Dios reina!

            Este es el grito del heraldo que precede al pueblo de Israel que vuelve tras el exilio en Babilonia. Pero anuncia la verdadera victoria: Dios vuelve a habitar en Sión

Es también Isaías el que proclama esta Buena Nueva :

El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Él me envió a llevar la buena noticia a los pobres,

Impresiona comprobar la coincidencia con el Nuevo Testamento donde Jesús mismo se identifica con el esperado Mensajero de Alegría.

Así, los apóstoles son identificados como portadores de un mensaje de la salvación y alegría  en la Carta de Pablo a los Romanos , capítulo 10:

¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el que no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?   Como está escrito :Qué hermosos son los pies de quienes anuncian la buena noticia…
El destinatario de este mensaje es el mundo entero y El evangelio de Jesucristo es Jesucristo mismo.

Evangelizar equivale simplemente a llevar el evangelio para provocar, llamar a la conversión, para crear una comunidad de fe, esperanza y amor. Es una fuerza creadora que actúa cuanto expresa, no es sólo una palabra…, porque quienes reciben el evangelio se convierten en misioneros para que otros encuentren también la alegría de la salvación, la alegría del encuentro con Cristo.

En la carta de Pedro se nos insta a  estar siempre dispuestos a comunicar la razón de nuestra fe y nuestra esperanza para que el acto de creer pueda ser asumido libremente con el intelecto y la voluntad.

La solución para la Nueva Evangelización no es la extravagancia de inventar novedades. Se trata de ser fieles al fundamento pero con el riesgo de querer ser comprendidos por un hombre que es distinto al de otras épocas. Afrontando el alejamiento de la fe de la sociedad y las culturas de hoy.  Dando respuestas adecuadas para que la Iglesia se presente al mundo con un nuevo impulso.

Evangelización es un término en la Iglesia de naturaleza tardía. Erasmo llamó evangélico al fanatismo luterano. Después de Trento, en la Iglesia se prefería el término misión. En 1940 se empieza a hablar de evangelización gracias al impulso del Movimiento catequético.

La Evangelización se identifica  como primer anuncio como algo diferenciado de la catequesis.
Surgieron expresiones como Pre-evangelización como la preparación previa para poder asumir el anuncio explícito.

Para ver la evolución de estos términos, nos fijamos en  Vaticano I, donde  la palabra evangelio aparece 1 sola vez, mientras que  en el Vaticano II evangelio aparece 157 veces. Evangelizar 18 veces. Evangelización 38 veces.


Contenido de la Nueva Evangelización

El tema de la Nueva Evangelización se fortalece a partir de las palabras de la carta a los Hebreos 13,8: Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.

A quien anunciamos permanece inalterado.

Ekumenoi fue la expresión que usó Jesús para decir que los superiores tienen que servir. El que gobierna tiene que ser como el que sirve. No nos hace mejores que los otros, ni nos debe enorgullecer.

El anuncio es el primer deber del ministerio que los cristianos deben desarrollar. No se puede renunciar a este ministerio sin renunciar a nuestro bautismo.

Nos hace tomar conciencia de nuestra responsabilidad. La primera responsabilidad de los sacerdotes es la predicación. ¿Qué se llevan de nosotros los que vienen  esporádicamente a la iglesia, sólo para bautizos, bodas y entierros?. ¿Qué transmitimos con nuestra predicación? ¿Sólo sentimiento o nuestra propia interpretación de la fe? ¿O hay una transmisión real de la fe, de Jesús?

Hay algo más, es el estilo de vida del creyente lo que provoca la imitación de la fe.

Hemos de ser una comunidad viva que anuncia a Jesús de manera creíble. La persona de Jesucristo es lo que anunciamos, sin dejarnos llevar por doctrinas inconsistentes. Es bueno que el corazón sea iluminado por la gracia 

La Carta Magna de la Apología cristiana la encontramos en la carta de Pedro. Allí utiliza tres  notas muy importantes para la Nueva Evangelización, que deberían tener un valor programático:
La Evangelización debe ser realizada con:

- Dulzura (equiparable a la mansedumbre de la bienaventuranza)
Con la alegría de la palabra de Dios. No ser áspero, no recurrir a la arrogancia o el orgullo. Un mensajero del Señor no debe ser pendenciero, sino paciente con la esperanza de que Dios quiera conceder la conversión.
- Respeto.
Capacidad de entender al interlocutor. Darse cuenta del bien que obra en él para encaminarlo a la Verdad. Sentido de responsabilidad hacia Dios porque el evangelizador es anunciador de su Palabra y no debe limitar la radicalidad del Evangelio.
- Recta conciencia.
Es necesario ser conscientes de la coherencia a la que somos llamados. La fortaleza viene de la esperanza y la fe, pero la conducta del evangelizador debe ser intachable.
No desde la arrogancia o el orgullo, como si hubiese una superioridad respecto a los otros.

El camino de la Nueva Evangelización se basa en renovar el anuncio de Cristo para provocar la fe en Él mediante la conversión de la vida,

Tenemos que provocar la reflexión sobre  el sentido de la vida y de la muerte, y de la vida más allá de la muerte. Jesucristo no puede ser un extraño en nuestra predicación. Tenemos la necesidad de hablar del misterio de la vida, y, después de esto, presentar a Jesucristo como revelador del misterio de Dios y del misterio del hombre. Hay que hacer una nueva antropología a la luz de la cristología. Necesitamos una nueva reflexión antropológica.

Necesitamos hombres con la mirada dirigida hacia Dios. Con su intelecto dirigido hacia Dios, y que éstos puedan hablar al intelecto de los hombres. Sólo con hombres tocados por Dios, podrá Dios retornar a los hombres.

Teniendo una doble convicción:
-         - La predicación basada en la credibilidad de nuestra vida.
-         - La gracia actúa y transforma hasta convertir el corazón.

Con “Entusiasmós” que en griego significa movidos por el Espíritu

Pero sabiendo que no se puede adquirir la madurez de la fe si no está soportada por el intelecto. Si se queda en mero sentimiento, no puede soportarse.

Esto es lo que debería significar dar razón de la fe, la apología.

El mundo de hoy tiene una madurez científica enorme en todos los campos del saber pero no conoce los fundamentos más elementales de la fe, y claro, como muchos no lo conocen, no participan.

Pensar que la Nueva Evangelización pueda realizarse sólo con una renovación de las formas pasadas es una ilusión de la que debemos alejarnos.
Tampoco hay que inventar novedades con las que satisfacer al hombre de hoy, tan cambiante, tan acrítico, tan superficial.

Hay pues que construir algo coherente pero que sea comprendido por este hombre que es distinto al de otras épocas. Afrontando el fenómeno del alejamiento de la fe de esas sociedades otrora cristianas.

La pérdida preocupante del sentido de lo sagrado ha puesto en duda muchos presupuestos antes admitidos: La existencia de un Dios creador, la figura de Cristo como revelación de Dios, la referencia a una ley moral natural.

Vemos muchas veces que es inútil la catequesis. ¿Qué ha sido del Catecismo de la Iglesia Católica durante todo este tiempo? ¿Se conocen sus 4 partes fundamentales?

Hay que ir más allá de la fragmentación en la que vivimos. No se puede tener una formación teológica sistemática y sintética del misterio de Dios.