jueves, 23 de febrero de 2012

Sacar a Cristo a la calle

Ayer empezamos la Cuaresma de una manera distinta.
 
Literalmente, sacamos a Cristo a la calle. Lo llevamos desde
nuestra capilla de la calle Segovias hasta la Parroquia de Santa Cruz
donde presidió , bajo el altar,  la Misa del Miércoles de Ceniza.
Nuestro consiliario ofició la ceremonia que congregó a un buen
número de personas.
 
Fotograma del vía crucis.
 
Llevamos al Cristo en procesión informal, con dos velas por delante,
rezando y a buen ritmo para no ocasionar trastornos en el tráfico.
(por cierto, tuvimos suerte porque no hubo que parar a ningún coche)
 
La vuelta la hicimos saliendo del templo con nuestro Cristo a hombros
y cantando "De Colores".
 
Fotograma del templo el Miércoles de Ceniza,
con nuestro Crucificado ante el altar.
 
La reflexión que hicimos todos tras esta fugaz procesión fue que
habíamos sacado "a Cristo a la calle", lo habíamos sacado del sitio
de culto y lo habíamos paseado por la ciudad.
 
Ya sé que eso es lo que hacen las cofradías en Semana Santa, pero para
nosotros fue algo nuevo, porque no nos dedicamos a eso.
 
Fue una lección para comenzar este Camino de 40 días hasta
la Pascua: Que cada día , al salir de casa, nos llevemos a Cristo
a la calle. No para hacer alarde de él, sino para ofrecérselo
al que no lo conoce, para llevarlo al trabajo, para presentarlo
en los sitios donde la gente tiene una idea equivocada de él.
 
 
Y esto hacerlo a buen ritmo, con alegría, sin recrearnos en la suerte,
intentando sólo ser su "portador".
 
Aunque ayer fue un día gris de ceniza, nos dijo nuestro consiliario
que viviéramos una Cuaresma De Colores.
 
Fernando Parra.