sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad


Siempre en el hombre puesta su mirada,
para esculpirlo en el amor y el sueño,
ese es Cristo que vive en el empeño
del que escuche su voz enamorada.

Y el hombre deambulando por la nada,
creyéndose del mundo ser el dueño,
ignorando que es mísero y pequeño,
tan ciego como sordo en su llamada.

Por eso, en Navidad nos encontramos
con un cielo feliz e irreprochable,
para buscar su luz y su pureza,

que lleve al corazón y a la cabeza
a vivir su actitud inolvidable
y para descubir adónde vamos
.

Rafael Borondo Espejo.