viernes, 2 de diciembre de 2011

Cursillos, Patrimonio de la Iglesia

Cursillos es un movimiento de Iglesia. Nació de un plan pastoral, al calor de una comunidad cristiana presidida por el obispo; en ella sus dirigentes y sus estructuras convocan y ayudan a la conversión; en ella despiertan el hambre de Dios y enseñan a vivir de su savia; desde ella y en su nombre fermentan los ambientes y abren espacios al Reino de Dios (621).

Fiel a su mentalidad, finalidad y método, es un instrumento de renovación cristiana dentro de la Iglesia. En ella ha creado multitud de núcleos de fieles que viven y conviven lo fundamental cristiano y se esfuerzan así por fermentar de Evangelio los ambientes. Miles de cristianos renovados en un Cursillo de Cristiandad han revitalizado instituciones y movimientos, han dado origen a nuevos movimientos y ocupan puestos de responsabilidad en la acción pastoral de la Iglesia. El Movimiento aporta a la Iglesia un método apostólico, acrisolado en la experiencia, en el campo de la evangelización. Trabaja y vive en equipos eclesiales en íntima comunión con el obispo. Es, por ello, una parte de la vida y acción pastoral de la Iglesia; es, ya, un patrimonio de la Iglesia universal (622).