jueves, 10 de noviembre de 2011

Orientaciones de don Publio (noviembre)

NUEVAS TECNOLOGÍAS

La hora que nos ha tocado vivir se caracteriza por los cambios de todo tipo: Económico, político, social, cultural, religioso y de valores, y todo esto nos ha llevado a una situación de gran desorientación y confusión.

Y todo ello está afectando tanto a los jóvenes como a los adultos, a los padres y a los hijos, a todos. Por eso es mas necesario y urgente que nunca difundir la luz del Evangelio de Jesús ya que como nos dice San Juan: “Él es la verdadera Luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.”

El Papa Benedicto XVI nos está hablando con muchísima frecuencia y preocupaciones de la nueva evangelización, sobre todo, de las naciones europeas profundamente descristianizada, transidas y empapadas por un materialismo, un laicismo y un relativismo dominante.

Esta misión de llevar la luz del evangelio a todos es tarea de toda la Iglesia y por lo tanto también de los seglares, tarea que no es un añadido a su misión sino “que constituye su verdadera misión; la vida y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” como nos decía Pablo VI.

Por eso hace unos días el Papa Benedicto tenía una intervención que titulaba: “Los cristianos viven en el mundo para evangelizar.

Escuchemos las palabras de Jesús: “Id al mundo entero anunciando la buena noticia a todos los hombres.” “Y seréis mis testigos en Jerusalén, Judea, Samaría y hasta los confines de la tierra.”

Pero al hablar de la difusión del Evangelio, del pensamiento cristiano los últimos Papas han insistido en la necesidad y urgencia de la utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación. Escuchemos al Beato Juan Pablo II hablando de las nuevas tecnologías y de su uso: “La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no utilizara estos medios poderosos.” Asimismo subraya que “el primer “areópago” de los tiempos modernos es el mundo de la comunicación capaz de unificar a la humanidad convirtiéndola, como se suele decir, en una “aldea global”.

Y en otra ocasión decía: “No se deben olvidar las grandes potencialidades que las nuevas tecnologías tienen para la difusión del pensamiento cristiano.” “No tengáis miedo a las nuevas tecnologías ya que están entre las cosas maravillosas que Dios ha puesto a vuestra disposición para descubrir, usar y dar a conocer la verdad.” “No tengáis miedo al mundo, porque yo he vencido al mundo, dijo Jesús la última noche.”

Y el Papa Benedicto de una manera o de otra  esta haciendo alusiones continuamente a la era digital, al mundo digital y a la cultura digital; y llamando a los cristianos a utilizar estos medios para la difusión del Evangelio y a nosotros nos dice en su mensaje: “En verdad el mundo digital nos ofrece unos medios que permiten una capacidad de expresión casi ilimitada y abre importantes perspectivas para la difusión del pensamiento cristiano.”

Las palabras de estos Papas deben de servirnos a nosotros de estimulo y aliento en el camino que iniciamos hace cuatro años; empezando con diez personas y hoy estamos llegando a varios miles. Nosotros hemos sido los primeros sorprendidos.

Las posibilidades que nos ofrecen estas nuevas tecnologías son inmensas para la difusión del Evangelio y están en nuestras manos. Esta es nuestra responsabilidad. Esta es tu responsabilidad. Tú lo tienes fácil y rápido tocando una tecla.

Cada uno de nosotros tiene dentro de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo, cinco, diez o veinte personas a quien hacer llegar estas modestas reflexiones sobre problemas de actualidad.

Muchos de vosotros ya lo estáis haciendo con mucha ilusión y haciendo llegar estos mensajes a cinco o veinte personas y algunos a más de cien y hasta más de doscientos.

Después de ver las palabras de aliento y estimulo del Beato Juan Pablo II y de Benedicto XVI continuaremos este camino con una mayor ilusión y esperanza.