miércoles, 26 de octubre de 2011

Testimonio tras el Encuentro de Juventud Nº 125

Extraído de un testimonio real sobre el reciente Encuentro de Juventud Nº 125:

Este fin de semana ha sido un regalazo... de Dios; sí, no para de sorprenderme. He estado en el equipo de cocina de un Encuentro de Jóvenes. Todo empezó cuando en el retiro de comienzo de curso del movimiento de Cursillos de Cristiandad, al que le debo tanto, comentaron que no encontraban casa de espiritualidad para los jóvenes y a mi amiga Rocio se le encendió una luz y me comentó: "Voy a ofrecer mi casa" y yo, automáticamente le dije que me apuntaba... Es una finca de Huelva y a mí la naturaleza, sea campo o mar me llama... Ahí quedó la cosa.

¡No sabéis cómo se ha conjugado todo!, el relax que necesitaba, el echar una manilla y sobre todo la inmensa alegría de ver cómo esos jóvenes se iban abriendo al Espíritu..., sólo viéndoles casi de refilón... y cómo nos lo contaron, cómo sus corazones y sus miradas brillaban... ¡Qué maravilla!, daba igual que tuvieran 17 o 20 años... Su Alegría, era una alegría con mayúsculas... ¡La que Él nos da!

Y para rematar, porque me tenía preparada otra sorpresa, resulta que va de sacerdote Álvaro, el capellán de la universidad, me enteré un par de días antes... Lleva poco tiempo y apenas lo había tratado... ¡Está claro que Él quería que compartiésemos esta experiencia, que sin duda nos une y que no puede menos que estar relacionada con mi misión en la universidad... Esa que cada día siento más fuerte en mi corazón... Por favor, pedid para que vaya encontrando la manera... Que no me pare aunque vaya a tientas, a veces con miedo, y a casi a oscuras, que confie en Él, que lo escuche en silencio, en oración...
 
Lo dicho: Doy gracias a Dios por este regalo. Ah, se quedaron jóvenes en lista de espera y se va a hacer otro Encuentro de Jóvenes el 3 y 4 de diciembre, en Castilleja. Quedan aún plazas, así que os animo a que animéis a la gente más joven.

Mercedes.